Si usted está familiarizado con la impresión digital, bajar un archivo de diseño de su computadora al papel, película o cualquier substrato que necesite puede parecer bastante sencillo. Pero cuando dé la orden de "imprimir" para iniciar una máquina de imágenes digitales, muchas cosas comienzan a suceder. Las imágenes en su pantalla no sólo son copiadas por una impresora digital, porque, entre otras cosas, las imágenes de pantalla poseen una resolución de 72dpi, mientras que los sistemas de producción digital proveen resoluciones de 300 a 2.540dpi o más. Los archivos digitales deben ser convertidos para su producción en una impresora de alta resolución, y el cerebro detrás de este proceso de conversión es un procesador de imágenes ráster (RIP).
Al igual que muchos procesos de impresión, un RIP crea puntos. A 2.540dpi, no se pueden ver estos puntos sin aumento, pero están allí. La función del RIP es ver que la impresora reproduzca cada uno de los puntos en su tamaño correcto y que lo deposite en el lugar correcto. Hoy en día, con los flujos de trabajo de impresión que existen y la amplia variedad de aparatos de entrada y salida (producción), los RIPs se han vuelto mucho más complejos y funcionales.
Hay en el mercado cientos de productos RIP. Algunos trabajan con un software y utilizan la computadora como el equipo para hacer todo el procesamiento de datos. Otros se venden con el hardware y el software. Este tipo de configuración permite que su computadora continúe trabajando en otras cosas mientras que el RIP se encarga de la impresión. En este estudio aprenderemos sobre ambos tipos de RIPs y daremos algunos consejos para ayudar a determinar los productos que mejor se ajustan a sus necesidades de procesamiento de archivos.
La evolución de los RIPs