By Steve Aust
Los centros de las ciudades en Estados Unidos luchan por mantener sus índices de población en aras de frenar la reducción de ingresos por impuestos y evitar la congelación del desarrollo económico de la zona. Para contrarrestar el éxodo masivo a los suburbios, cuyas ofertas de viviendas en serie y almacenes de cadena ofrecen una seguridad a veces mitigada por la esterilidad, la tarea de los líderes urbanos consiste no sólo en ofrecer incentivos tributarios y despachar más policías a las calles; también se necesitan enfoques imaginativos para atraer los residentes del área metropolitana a regresar al centro, por no hablar de estrategias para atraer al turismo y sus valiosos ingresos.
Cuando la Junta de la Biblioteca de Kansas City amplió el área de estacionamiento y las instalaciones de la sede del centro, la ciudad se benefició del consorcio de una compañía de avisos, un arquitecto, una firma de construcción y un prominente hombre de negocios, quien tuvo la idea de producir gráficos ambientales, estratégicamente ubicados en la ciudad, los cuales evocaran una poderosa sensación de lugar, se granjearan el cariño del público para sus patrocinadores, y los regresara a los estantes de libros.
De viejo a nuevo
Un elemento esencial del gasto de capital de US$5 millones para actualizar la biblioteca consistió en un garaje de cuatro niveles y 486 espacios para satisfacer las necesidades de los clientes de una forma más efectiva que un simple lote en la superficie. Jonathan Kemper; líder de la comunidad, quien preside la junta de la biblioteca y la regional de Commerce Bank, institución financiera más antigua de Kansas City; afirmó que el contrato de arriendo de la biblioteca estaba a punto de vencerse en su antigua ubicación. Simultáneamente, Bank of America compró Boatmen's Bank y First National Bank de Kansas City, y decidió abandonar la sede de toda la vida de First National, en el centro en 14 W y 10th St., a favor de un sitio nuevo en una torre de varios pisos. Esta idea inspiró a Kemper a trasladar la biblioteca al antiguo edificio de First National Bank y remodelar para satisfacer las necesidades de sus exclusivas colecciones, y permanecer accesible a miles de personas que visitan la sucursal del centro durante el año.